El principio del túnel.
Nací en Avilés (Asturias) y desde muy pequeño me gustaba escribir y contar historias hasta el punto de que una profesora me recomendó ser escritor, cuando yo sólo quería ser reportero de guerra. No hice caso a la profesora y tampoco a mi vocación. Soy Doctor Ingeniero de Minas «cum laude«, “Premio Fin de Carrera” y “Colaborador de Honor” de la Universidad de Oviedo.
Mi carrera profesional se ha desarrollado en diferentes empresas del sector de la minería, una actividad fascinante que me apasiona tanto como escribir. Durante años pasé más tiempo bajo tierra que sobre ella. La mina me ha dejado más de un tatuaje, señales imborrables que me recuerdan cada día que toda fortaleza es la suma de muchas fragilidades.




Mi vocación literaria pervivió agazapada entre el clamor agudo de la maquinaria y el olor acre de la dinamita hasta que, en 2016, me presenté a un concurso literario organizado por mi Colegio Profesional con un relato veraz y descarnado sobre mi profesión. Obtuve el segundo premio y esto marcó un antes y un después. Desde entonces, viví obsesionado con la idea de dar vida a esas líneas que, de vez en cuando, teñían de color las horas muertas. En 2019 decidí probar suerte en otros certámenes de relato corto, con el único afán de obtener un galardón que certificase mi afición. Poco después había cosechado catorce premios literarios (ocho de proyección internacional) y resultado finalista en otros cuatro.








Desde entonces lo tuve claro. Mis historias merecían una oportunidad. Abandoné el relato corto y me embarqué en la gestación de una novela que llevaba años rondando por mi cabeza. Me salté los “primeros pasos” de cualquier novelista. Elevé la apuesta y apliqué esa perfección obsesiva que bajo tierra marca la diferencia entre morir y salvar la vida, en busca de una novela que estuviese a la altura de los lectores, que son el auténtico tesoro que le queda a la literatura. Así nació Pontecastello, una obra ambiciosa, absorbente, misteriosa, sugerente, que encierra entre sus páginas la fantasía voraz del niño que sueña con descubrir el mundo y la visión sosegada de quién hace ya tiempo que atravesó la “línea de sombra”.
Sólo deseo que sus personajes, sus diálogos, sus escenas y sus enigmas, hagan de ella un lugar agradable donde perderse. Si lo consigo, el tributo habrá merecido la pena.
Ahora son ustedes, los lectores, quienes tienen la última palabra.
Rubén Mayoral.
para saber más…
Entrevista completa al autor en Publishers sobre Pontecastello. Si desea verla en Youtube pulse aquí:
